Sistema del Caracol, La Hermida

El día 6 de agosto nos dirigimos al Sistema del Caracol, situado en el municipio de Peñarrubia en Cantabria, fuimos Manolo, Marisa, Vicente y yo misma.

En rojo nuestro recorrido y en Azul anotaciones sobre el equipamiento.

El sistema es frontera natural entre Cantabria y Asturias, situado en el conocido Desfiladero de La Hermida. Fué descubierto en los años 60 por el Espeleo Club Sabadell con las indicaciones del pastor Manolo Caracol, quien entró junto con los exploradores por el Pozo del Infierno. En 2003 se sumaron dos entradas más, Cueva Carmes y Cueva Candúa, de dimensiones más reducidas. A día de hoy, el desarrollo total es de 4,5 km aproximadamente y una profundidad máxima de 109m, según datos del ECS.

Nosotros decidimos entrar por el Pozo del Infierno, el cual tiene 1h y cuarto de aproximación en condiciones normales. Cómo hacía tantos días que nadie lo visitaba, el sendero estaba perdido entre la densa vegetación de pinchos y zarzas, el GPS no podía seguir el track, por lo tanto le dimos uso a las tijeras de podar (imprescindibles en esta salida). Fueron casi 2h las que invertimos en llegar a la sima.

Nada más entrar lo primero que encontramos fué un pasamanos para bordear la parte más vertical de la gran rampa de barro. Usamos una cuerda de 40m, aunque sabiendo que están en fijo los pasamanos con una de 30 bastaría. En la base la rampa nos fuimos en dirección al Bivac 1970 por una gran galería de techos repletos de espeleotemas, aparentemente en estado fósil. Para acceder a la Galería del Caracol hay que subir a lo alto de la rampa por la principal y descender entre las formaciones usando una cuerda de unos 20m mediante naturales. Sin llegar al fondo de la rampa, hay que continuar por los pasamanos ascendentes en fijo y en buen estado.

Llegamos a la Sala dels Pallers y el Vivac 1972, preciosas salas con muchas formaciones, destacando grandes estalagmitas y coladas. Para continuar hay que descender la gran sala, siguiendo un pequeño curso de agua (un hilillo en estiaje).

Bajando la rampa, cada vez con techos más bajos, notamos una fuerte corriente de aire que nos acercó al Sifó del Vent, sitio dónde encontramos un par de resaltes ascendentes equipados en fijo.

Continuamos por una galería de tamaño medio, cuando aparece un aporte de agua, el cual seguimos aguas arriba hasta llegar a un gran caos de bloques y una profunda marmita. Ahí hay que prestar atención para localizar las cuerdas ascendentes, necesarias para superar la zona más encañonada.

La primera escalada son unos 10m con dos cuerdas fijas en estado regular, después hay que trepar por unos bloques hasta encontrar un pequeño resalte de 4m en fijo. De ahí hay un pasamanos en fijo a modo de quitamiedos que te lleva a una escalada estrecha entre formaciones, hay que tener cuidado en la salida, ya que le precede un resalte descendente de unos 4m.

Siguiendo el curso del agua, seguimos por la parte media del meandro, usando unos pasamanos en fijo. Más adelante hay que bajar al río y seguir por él sorteando las marmitas. En la parte superior se observan unos pasamanos en fijo para cuando el río está en carga. Finalmente llegamos a la Sala del LLac, que como indica el nombre tiene un bonito lago de aguas cristalinas.

Por curiosidad decidí echar un vistazo aguas arriba en dirección al Llac de la Sorra mientras Vicente recogía el equipo fotográfico. Para continuar ascendí el lago mediante un pasamanos en fijo con escasos puntos de anclaje. Fuí aguas arriba por el meandro hasta encontrar unas preciosas marmitas erosionadas, hice verdaderas peripecias para no mojarme. Cómo tardaba en volver vinieron a buscarme y finalmente di la vuelta en el punto en que había que mojarse más allá de la cintura; mi curiosidad se dió por satisfecha.

A la vuelta visitamos la Sala Talps, que está al lado mismo del lago, de grandes dimensiones y repleta de barro. También nos acercamos a la Galería de les Piques para contemplar sus grandes gours (aunque completamente secos en estiaje); está se encuentra en el lado opuesto de la rampa principal de entrada.

A la salida bajamos por la gran pedrera, en lugar de bajar por la selva de pinchos, y al final llegamos al río, que cruzamos mojándonos hasta la cintura (recomendable sólo en verano). Con el calor de la pedrera no dudamos un segundo en meternos tal cual veníamos de la cueva en el agua. ¡Y qué buena estaba, que placer! Para salir usamos unas escalerillas y seguimos por la peligrosa carretera del desfiladero hasta llegar al coche.

Una buena jornada espeleológica y fotográfica con nuestros queridos amigos Manolo y Marisa. Todo un placer aprender y compartir momentos juntos!

Darle las gracias a nuestro amigo Ángel del Grupo Piezo (alias Mortacleto) por sus imprescindibles indicaciones, es un placer escuchar tus audios repletos de sabiduría. Un abrazo amigo, espero vernos pronto!

Sarai

2 comentarios sobre “Sistema del Caracol, La Hermida

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