Cueva de la Rubicera – Mortero de Astrana

Sábado 12 de julio

Desayunamos y salimos dirección Astrana, el mismo sitio dónde dejaron el vehículo días anteriores cuando hicieron Cuivo-Mortero.

Se puede hacer con combinación de coches, dejando un coche en el Collado de Asón. Nosotros lo hicimos sin combinación, ya que no encontramos el track correcto, fueron 2h de pateo entre vegetación de pinchos por encima de nuestras cabezas.
No recomendable. Cabe destacar que cuando estás llegando a la cavidad, hay que descender tres pequeñas canales con patio, dos de ellas equipadas en fijo con cuerda en buen estado.

Llegamos a la Cueva de la Rubicera, comimos y nos equipamos. La entrada es preciosa, con buenas vistas Del Valle. Podemos escoger entrar por la Boca Norte o por la Boca Sur.

Cueva de la Rubicera, Boca Sur

Lo primero que encontramos fueron unas rampas de barro con escalones tallados para poder progresar sin peligro, estas nos conducen a la Sala Rubicera del 1º nivel, una sala caótica y alargada. Hay que ir siguiendo los hitos, que nos llevan al Bosque, un bello rincón adornado de formaciones en lo más alto de la sala.

El bosque

Para continuar hay que descender una rampa arenosa, ya en la Sala Tremíe, que pasa al lado de un aporte de agua en forma de pequeña cascada. Cuidado aquí! Hay que llegar al fondo del hundimiento y fijarse en el gran bloque situado a la derecha con una gran flecha negra que indica hacia arriba. No os confundais cómo nos pasó a nosotros que seguimos hacia arriba e hicimos la circular a la sala llegando otra vez al Bosque, dónde está la flecha es dónde se encuentra el Paso de la Licuadora, unas estrecheces descendentes (R20) entre bloques que nos dejan en el 2º Piso.

Aquí empieza el laberinto difícil de describir, está todo muy balizado, pero aún así nuestro hombre-topo Vicent, con topo y brújula en mano iba confirmando el rumbo cada pocos pasos. En esta zona atravesamos la Sala del Balcón y la Sala Deslizante muy evidente por encontrarse allí una gran laja resbaladiza con pasamanos que tendremos que superar. Más adelante encontramos la Muela, un paso entre paredes muy peculiar, que una vez superado y al darnos la vuelta comprobaremos el porqué de su nombre. De suelo arenoso atravesamos la Sala de la Biére, dónde podemos separarnos de la travesía y visitar la Galería de las Tetas, característica por una enorme estalagmita que termina en forma puntiaguda, asemejándose a una teta (vaya cachondos estos exploradores jejej). Merece la pena visitar este sitio.

Sala de las Tetas

Continuamos en adelante hasta encontrar la Galería del Tambor, cuyo suelo está hueco de ahí el nombre, seguido encontramos la Galería del Andén que se desfonda en un P50 que bordeamos por la derecha con un pasamanos quitamiedos. Pasamos la Sala Decrépita, donde hacemos un giro en U para poder continuar . En breve nos plantamos en el Pozo del Chocolate de 31m, instalado en fijo a día de hoy con tres cuerdas en buen estado aunque algo hinchadas. Recomendable bajar con el ocho. Ya estamos en el 3º nivel de Rubicera.

Pinchamos la Galería de la Plancha muy divertida, preciosa y cómoda a pesar de su nombre, seguidamente la Galería del Chocolate, dónde empezamos a escuchar el agua del colector activo del Río Rubicera, la Galería de la Muelas y finalmente la Galería del Río. Precioso río con su tapizado en negro, llegar allí fue cómo aaah que bonito!  La roca es gres negro que contrasta con las blancas y marrones arcillas que vamos viendo a nuestro paso. En el meandro del río, hay una série de pasamanos para evitar mojarte o por si el caudal está alto.

Acceso al Rio

En nuestro caso empezamos a usarlos al principio, pero no merecía la pena el esfuerzo, ya que más adelante igualmente te mojabas hasta la cintura. Hay que destacar que nos encontramos todo bastante seco en esta época, puede ser muy distinto si la captación de agua es prolongada en el sector, dando una visión distinta de este tramo con más agua.

Después de disfrutar por el río llegamos a la Vía Real que termina estrechándose hasta el Paso del Leopardo. Más adelante hay varios resaltes equipados en fijo, algo deteriorados (R2, R2, P3, P5). A través de una gatera llegamos al Pozo de la Cascada Blanca de 80 m, el cual bordeamos por el Pasamanos de la Araña, muy bien equipado en fijo con varias cuerdas. El pozo es muy bonito, este conecta con la Red Profunda del Mortero, sitio de grandes pozos excavados con grandes aportes de agua. Superado el pasamanos llegas a un balcón donde puedes observar su magnitud y a los compañeros progresando por las paredes derechas como si fueran lagartijas.

A través de la Sala de la Espera y de la Encrucijada dónde hay que subir un pozo de 20m, un resalte de 3m y un pozo de 15m, instalados en fijo y en buen estado, llegamos al Paso del Cocodrilo. Nos encontramos en la Galería de la Unión de la Red Intermedia del Mortero- se nota ya la corriente de aire fresco. Con un R2, un P10 y un P15 instalados en fijos y en buen estado llegamos al sector del Mortero por la Galería del Río Leolorna de belleza singular. Al conectar con el Mortero de Astrana y antes de dirigirnos hacía el Lago del Mortero si nos desviarámos a mano izquierda podríamos ver el Gran Pozo del Mortero de 178m, no sin mojarnos más allá de la cintura. Cómo no teníamos intención de mojarnos tanto no valoramos esa opción.

Marcada erosion en los meandros de lio

En pocos minutos llegamos al Lago del Mortero, el cual puedes sortear por el agua con un flotador y peto de neopreno o superarlo por sus atléticos pasamos aéreos que hay instalados en fijo con un equipamiento regular. También se puede cruzar a nado para los más valientes. Escogimos los pasamanos, que bien nos hicieron sudar, muy técnicos y atléticos a la vez, dejando el lago a unos 20m de altura.

Vira para superar el lago

Aún no habíamos llegado a la peor parte… el sector de las Marmitas y sus pasamanos infernales. Te hacen plantear tirarte al agua y chapotear, tienen muy mala hostia, sólo pudiéndose superar con mucha fuerza. Personalmente hubiese optado por llevar peto de neopreno y flotador, superar el lago por dentro y las Marmitas por dentro siempre que fuera posible (en algunos sitios la salida de la marmita sería muy difícil sin la ayuda de un compañero, teniendo que optar por pasar algún tramo de pasamanos infernal).

Superado este tramo alcanzamos la Confluencia, conexión con el aporte de la Galería del Río Cubieja procedente de la Sima de la Cuesta del Cuivo realizada días anteriores por los compañeros. Pasamos por la Sala de la Cascada dónde se pierden las aguas del Río Leolorna y el Anfiteatro. Solo quedan las rampas de salida atravesando el Agujero Soplador, equipadas en fijo y en buen estado, que nos conducen a la Sala del Caos de 100x50m, una sala de derrubios, bloques y en su final mierda de los cuadrupedos de los valles pasiegos. Era el final de la travesía, la Torca del Mortero, por la que salimos por las cuerdas en fijo de la rampa (comprobar antes que estén)- el volado no era opción por esta llenito de pulgas.

Actividad realizada por Vicente, Albert, Carla, Jordi, Victor, Jessi y yo misma. Tiempo total de travesía 9h.

Preciosa travesía, cómoda y fácil, sólo destacar que al final hay que guardar fuerzas para los pasamanos si se opta por ir por ellos.

Nos vemos en la siguiente! Gracias 🙂

Sarai

 

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